-¿Sabes? -susurro mientras apoyo la cara en la almohada con cuidado- Todo esto es complicado, el amor, digo. ¡Ay! Si me escuchases pronunciar esa palabra ¿Qué dirías? Amor...
Decimos no sentirlo pero está en cada rincón del mundo. Amamos sin saberlo ¡Amamos! ¿No es maravilloso? Ya sé, ya sé, me he vuelto loca. "Arrestenla, ama las flores y el cielo, los pájaros y el mar ¡Está enferma!" Sé que reirías si me escuchases, reirías por no llorar o quizá porque no llorase yo, pero así es, o dime;
¿No amas tú a las estrellas? No me malinterpretes, el mundo está confundido, por amar no me refiero a atar o poseer, amar es más parecido a admirar. Amas al pájaro que vuela porque te hace sentir libre, amas a las estrellas a sabiendas de que nunca serán tuyas, no las atas a ti ni les pides imposibles, no haces más que entregarte a ellas y dejar que te devuelvan la paz con su silencio ¿No es precioso? Así como te miro yo ahora, sabiendo que nunca serás mío, creyendo que nunca seré tuya. Y me gusta más así, no implicarme en tu trayectoria, no arder en tu impacto, miraros desde lejos e incendiar ciudades, bosques, pechos. Que no haya cuerda que te ate a estar aquí. No lloraré tu partida, no llorarás tú la mía, celebraremos con Vodka cada día compartido y no daremos rienda suelta a apegos innecesarios, a estructuras sociales que desestructuran el alma. Los dos sabemos que un "te odio" nuestro es mucho más que cualquier alago, no me jodas ¿No es más real esta locura que sus corazones y fechas? Creo en la libertad y en que el ser humano siempre viaja con ella.
No seas nunca mío, te lo ruego, se como el humo que vuela a mi alrededor pero no duda en disiparse cuando debe. No seré nunca tuya, te lo prometo, seré como Luna que te acompaña en las noches para desaparecer por las mañanas. Como un invierno descosido entre sábanas, como el muñeco que abrazas de crío, como una vida entera a tu lado y una muerte entera en otra vida.