martes, 27 de febrero de 2018

Rota y torcida

Mi chico vintage,
mi poeta maldito,
el hijo bastardo que la luna desterró del cielo,
el último aliento de Merlín en su cueva,
el pájaro que arde y renace eternamente,
su fuego...
Las lágrimas de hielo que jamás salen de sus ojos,
el nudo en la garganta,
mi soga,
la asfixia,
su ausencia en el pecho,
la muerte temprana de esos ojos negros...
Los días de lluvia,
los gritos de rabia en el viento,
la tormenta en los pulmones,
el olvido prematuro del alcohol y el recuerdo eterno de un corazón roto.
Dos.
Diez.
Una musa hecha de niebla que desaparece
perdiendo la cabeza entre siluetas mudas,
luces de neón parpadeante,
cadenas invisibles,
cables que chispean...
Una musa hecha de niebla que desaparece
y encuentra su alma
rota y torcida.

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